En NeuroCrece, desde mi perspectiva como terapeuta en comunicación humana, considero que los cuentos son una herramienta terapéutica poderosa para favorecer el lenguaje, la comprensión lectora y el razonamiento infantil.
A través de una historia podemos ayudar a los niños a desarrollar habilidades cognitivas fundamentales como atención, memoria, comprensión, pensamiento lógico, secuenciación, inferencias, causa y efecto, resolución de problemas y pensamiento flexible.
Un ejemplo es La historia de un dragón, una historia que nos permite acompañar al niño no solo a descubrir qué sucede con el personaje, sino también a preguntarse por qué sucede, qué podría ocurrir después, cómo se siente el personaje y qué alternativas podría encontrar ante una dificultad.
Desde el trabajo terapéutico, preguntas como “¿qué crees que pasará?”, “¿por qué tomó esa decisión?”, “¿qué pistas encontraste?” o “¿qué habrías hecho tú?” convierten la lectura en una oportunidad para estimular el razonamiento verbal, la comprensión inferencial y la expresión de ideas.
Además, trabajar con cuentos permite abordar de manera cercana aspectos de gestión emocional, empatía y resolución de conflictos, relacionando las experiencias de los personajes con situaciones que los niños pueden vivir en su vida cotidiana.
Porque para mí, leer no es solamente escuchar una historia , es aprender a observar, comprender, cuestionar, relacionar, imaginar y encontrar soluciones.
En NeuroCrece utilizamos el cuento como un puente entre el lenguaje, el aprendizaje, el pensamiento y las emociones.
Yarinka Velázquez
Terapeuta en comunicación humana
